La formación es el método más habitual para actualizar las competencias, mejorar las habilidades o ampliar los conocimientos. Sin embargo, a menudo la formación por sí sola resulta insuficiente.
La formación suele ser un acontecimiento puntual que puede ser o no una herramienta eficaz de desarrollo para sus participantes. Por lo general, durante la formación se adquiere una cierta cantidad de nuevos conocimientos o habilidades, ¿y si esto no es suficiente?
Para aumentar las probabilidades de éxito, es necesario un programa de desarrollo adecuado.
A diferencia de un único curso de formación, un programa de desarrollo se refiere a una serie de talleres que se realizan a lo largo de un periodo de tiempo y se centran en temas específicos. El objetivo primordial de estos programas es alcanzar eficazmente el objetivo fijado.
¿Qué elementos son esenciales para un buen programa de desarrollo?
- Objetivo, es decir, definir los resultados concretos que se quieren conseguir.
- Establecer procedimientos y mecanismos que refuercen la consecución del objetivo fijado.
- Identificar el área de conocimiento y el abanico de competencias que se desea adquirir tras completar el programa de formación.
- Identificar formas y métodos de desarrollo que sean suficientemente atractivos y se adapten adecuadamente a las necesidades de los participantes en el programa de formación.
El tiempo también es un elemento muy importante. Es importante planificar y organizar el proceso de desarrollo de manera que los participantes dispongan de tiempo suficiente para consolidar sus conocimientos y reforzar sus nuevas habilidades.
